El Hijo, superior a los ángeles
Hebreos 1:5-2:18 La Biblia de las Américas

5 Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Hijo mío eres tú,
yo te he engendrado hoy;
y otra vez:
Yo seré Padre para Él,
y Él será Hijo para mí?
6 Y de nuevo, cuando trae al Primogénito al mundo, dice:
Y adórenle todos los Ángeles de Dios.
7 Y de los ángeles dice:
El que hace a sus Ángeles, espíritus,
y a sus ministros, llama de fuego.

8 Pero del Hijo dice:
Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos,
y cetro de equidad es el cetro de tu reino.
9 Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad;
por lo cual Dios, tu Dios, te ha ungido
con oleo de alegría más que a tus compañeros.
10 Y:
Tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra,
y los cielos son obra de tus manos;
11 Ellos perecerán, pero tú permaneces;
y todos ellos como una vestidura se envejecerán,
12 y como un manto los enrollarás;
como una vestidura serán mudados.
Pero tú eres el mismo,
y tus años no tendrán fin.
13 Pero, ¿a cuál de los ángeles ha dicho jamás:
Siéntate a mi diestra
hasta que ponga a tus enemigos
por estrado de tus pies?
14 ¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir por causa de los que heredarán la salvación?
Peligro de la negligencia
2 Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos. 2 Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, 3 ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.
Cristo coronado de gloria y honor
5 Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando. 6 Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo:
¿Qué es el hombre para que de Él te acuerdes,
o el hijo del hombre para que te intereses en Él?
7 Le has hecho un poco inferior a los Ángeles;
le has coronado de gloria y honor,
y le has puesto sobre las obras de tus manos;
8 todo lo has sujetado bajo sus pies.
Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él. 9 Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos. 10 Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. 11 Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12 diciendo:
Anunciaré tu nombre a mis hermanos,
en medio de la congregación te cantaré himnos.
13 Y otra vez:
Yo en Él confiaré.
Y otra vez:
He aquí, yo y los hijos que Dios me ha dado.
14 Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, 15 y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. 16 Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham. 17 Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo. 18 Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.
